5 Sangres: Los hermanos no mueren, se multiplican.

Han pasado poco más de dos semanas desde que residentes de varias ciudades de Estados Unidos, y algunas otras alrededor del mundo, levantaron la voz en protesta del asesinato de George Floyd, de origen afroamericano, a manos de un agente policial de Mineápolis. “El nombre de George Floyd, repetido miles de veces en las últimas tres semanas, se ha convertido en el símbolo de la deuda moral de EU con su población afroamericana”, dice Eileen Truax, periodista en política e inmigración. El racismo volvió a ser tema central en el país vecino desplazando las noticias de la pandemia.

Es este el contexto en que 5 Sangres, la nueva película de Spike Lee, se estrena en la plataforma de Netflix. En el filme un grupo de amigos afroamericanos, sobrevivientes de la guerra de Vietnam, decide regresar tiempo después y reclamar un tesoro, así como los restos de un amigo muerto en combate, pese a los fieros recuerdos y las heridas que han dejado los acontecimientos bélicos.

La película inicia con Muhammad Ali, quien da sus motivos para no participar en una guerra que no le pertenece. Vemos imágenes de discursos activistas en los que se expresan diatribas contra el gobierno, quien obliga a los negros a ir a la guerra sin recompensa; se dice que EEUU le ha declarado la guerra a las personas de color que son parte de su población.

Tras el collage de imágenes, en un tiempo actual, los cuatro veteranos de guerra se instalan en Saigón donde planearán su cometido. En una escena vemos como los excombatientes bailan abriéndose paso (al estilo de los 70), dejando atrás el cartel de la película Apocalypse Now (1979), un claro referente, ya que al mismo tiempo Spike Lee homenajea la toma mítica de los helicópteros a contra luz del sol, como sucede en la cinta de Coppola. Y por otra parte hace crítica a la película Rambo 2 (1985), en la que se enaltece la imagen del soldado blanco en Vietnam, «nunca se habla de los hermanos negros caídos», dice uno de los personajes.

Las cicatrices de la guerra empiezan a abrirse y todo vuelve a tener un efecto desolador. Desde el mismo odio que uno de los veteranos le tiene a los vietnamitas, los estragos que generan simples fuegos artificiales que son arrojados por un adolescente, o el reclamo de un vendedor de aves, quien los llama asesinos. Mientras más se adentran a los manglares y la selva, más doloroso es ese abismo que ha estado ahí por décadas. Asimismo, la figura de “Tormenta” Norman va cobrando sentido en la historia.

Norman fue un soldado que enseñó a sus compañeros el valor de la hermandad. Pues los hermanos negros no solo peleaban contra el “enemigo” vietnamita, sino también contra el gobierno que los reclutó. En un flashback, Lee muestra a una mujer, parte del Vietcong, transmitiendo por radio una serie de discursos dirigidos a los soldados negros, recalcándoles que el gobierno los ha enviado ahí como carne de cañón. La voz insiste, el enemigo no es el Vietcong, sino quien los ha enviado a morir.

Esta no es la primera vez que Spike Lee realiza una dura crítica contra su gobierno. Ya en El milagro de Santa Ana (2008), el realizador exploró el tema de la división Buffalo Soldier, soldados afroamericanos que lucharon durante la Segunda Guerra Mundial. En aquel filme vemos nuevamente a una mujer, parte del ejército nazi, dando el mismo discurso a los soldados negros en medio de la batalla a orillas de un río en Italia.

Los flashbacks en 5 Sangres son esenciales para ir tejiendo la trama. Lee va mezclando algunos formatos, 4:3 para el pasado en el que nunca vemos a los protagonistas jóvenes, y 16:9 para el presente. Hay imágenes fijas de activistas, deportistas y figuras de la cultura afroamericana que marcan la importancia de estos en la resistencia contra la discriminación racial que han desfilado a lo largo de la historia de Estados Unidos. Reflexión nada nueva, pues este activismo social ha perdurado desde los primeros trabajos de Lee, hasta la pasada película El infiltrado del KKKlan (2018), en donde toca otro tema crucial del racismo norteamericano, la supremacía blanca del KKK.

5 Sangres vuelve a meter la mano en ese pantano que es la historia, nada justa para las minorías. Spike Lee lo confirma y satiriza el slogan Make America Great Again propagado por Donald Trump durante sus campañas, esa expresión conservadora, retórica del odio, y cuya gorra con dicho slogan lleva uno de los protagonistas.

“Tormenta” Norman les pide a sus compañeros ser fuertes ante la adversidad, justo al enterarse de la muerte de Martin Luther King, por radio durante la guerra. Otis, uno de los compañeros, rinde homenaje a “Tormenta” Norman llevándolo a casa  y dándole su lugar en la historia, reconociendo su valor y conservando su ideología de lucha. Y así como ha sucedido con las múltiples voces que exigieron justicia en el caso de George Floyd, Otis le recuerda a uno de esos blancos colonialistas: 5 hermanos no mueren, se multiplican.